Obesidad Mórbida

Se denomina obesidad mórbida a la obesidad más severa. Se dice que una persona padece obesidad mórbida cuando su IMC es superior a 40. Cuando se ha llegado hasta este grado, aumenta notoriamente la probabilidad de sufrir otras enfermedades que vienen como consecuencia del exceso de grasa en el organismo.

Cuando una persona alcanza este grado de obesidad, todo su organismo se ve severamente afectado, así como también su estado emocional y psicológico y hasta su modo de vida. Ante este tipo de obesidad, es muy importante acudir a un especialista para poder seguir un tratamiento que se adapte a las necesidades del paciente. Es muy probable que una dieta y ejercicio no sean suficientes, por más estrictos que sean ya que la persona ha alcanzado un grado de obesidad que es muy difícil revertir con un tratamiento simple. Por eso muchas veces se requiere de internaciones en lugares adecuados para que la persona pueda revertir su enfermedad. En algunos casos también se recurre a cirugías u operaciones de obesidad.

La obesidad mórbida se considera una enfermedad crónica grave y afecta gravemente al organismo pudiendo ocasionar daños que pueden ser irreparables.

Al igual que los grados menores de obesidad, la obesidad mórbida, puede tener su origen en diversas causas. En muchos casos puede existir una fuerte predisposición genética a engordar. Si se conjuga esta predisposición genética con malos hábitos alimenticios y una vida sedentaria, es muy probable que la persone termine padeciendo de obesidad.

Si bien existen tratamientos para la obesidad mórbida y cirugías específicas para tratarla, es difícil combatir esta obesidad, logrando llegar a un peso ideal y mantenerlo después. Pero por más difícil que sea, si el paciente desea luchar contra este tipo de obesidad y pone suficiente empeño y fuerza de voluntad, puede conseguirlo. Lo mas importante será aprender a llevar una alimentación saludable y aprender a convivir con la comida, salvo en aquellos casos en que el origen de la obesidad sea alguna otra enfermedad o problema ajeno a la ingesta excesiva de comida (problemas exógenos).