Consecuencias de la Obesidad

Cuando una persona padece de obesidad, su calidad de vida se ve severamente afectada. La obesidad afecta a todo el organismo y tiene severas consecuencias psicológicas y emocionales sobre quien la padece; afectando a sus relaciones con los demás, a su actividad académica, a su trabajo y a sus actividades del día a día.

Si dejamos a un lado los problemas de salud que ocasiona el exceso de sobrepeso y dando por sentado que estos aspectos influyen muy notablemente sobre la calidad de vida de una persona, existen otros factores que también influyen negativamente sobre su calidad de vida. Un ejemplo son las limitaciones físicas que vienen como consecuencia del exceso de grasa en el cuerpo.

El exceso de grasa hace que la movilidad de una persona obesa sea muy reducida. Por este motivo, determinadas actividades que resultan sencillas para cualquier persona resultarán muy complicadas para una persona con un exceso de peso importante. Incluso actividades cotidianas pueden volverse inalcanzables. Practicar un deporte con amigos, pasear, recorrer un lugar en vacaciones, llevar a los hijos al parque, ir en autobús o en avión, subirse a un coche, levantarse de una silla o de la cama o subir una escalera terminan convirtiéndose situaciones mortificantes para aquellas personas que padecen de obesidad mórbida. La falta de aliento, la sudoración excesiva y el cansancio continuo son otras consecuencias que sufren las personas obesas.

La obesidad también provoca unos efectos psicológicos y emocionales muy negativos. Estos aspectos incluyen sentirse menospreciado, poco atractivo para el sexo opuesto o discriminado y puede provocar que aquella persona que tiene un exceso de sobrepeso sufra graves trastornos depresivos. Muchas personas que padecen obesidad mórbida o severa terminan aislándose por completo y recluyéndose en su casa o en su dormitorio, evitando levantarse de la cama o del sillón ya que cada movimiento les resulta un gran esfuerzo físico. Esto no hace más que empeorar su situación hasta llevarla a un punto en el que cada vez será más complicado dar la vuelta e esta situación.

Cuanto mayor sea el grado de obesidad que se padece, mayor será el impacto sobre la salud y la calidad de vida y mayor serán los riesgos de sufrir otras enfermedades. También existen casos en los que un hombre o mujer con un grado de obesidad leve o que incluso no alcanza el grado de obesidad, se sienta obesa, tenga una baja autoestima y caiga en una depresión.