Derivación biliopancreática con cruce duodenal
La derivación biliopancreática con Switch o cruce duodenal se diferencia de la técnica Scopinaro (tradicional) por no modificar el proceso digestivo. Si bien en esta técnica se secciona una parte del estómago y el duodeno, la porción es pequeña y se respeta la forma natural en la que el estómago se llena y se vacía. Así, se logran evitar algunos efectos adversos como el síndrome de dumping.
El cruce duodenal es una técnica mixta, que combina la malabsorción con la reducción de la capacidad del estómago. El paciente come menos porque se llena más rápidamente y se siente lleno por más tiempo, pero además, absorbe una menor cantidad de lo que come, debido a que la comida pasa directamente hacia la parte final del intestino. La pérdida de peso que se logra con esta intervención es del 80% o más, siendo una de las técnicas más efectivas, ya que sus resultados son a largo plazo.
Es una cirugía especialmente indicada para superobesos, es decir, pacientes con un IMC mayor a 50 o aquellos que se han realizado otro tipo de intervención para tratar la obesidad que le han fallado. Con este método el paciente puede comer prácticamente normal y aún así, bajará de peso debido a la poca absorción de grasas y nutrientes. Si bien esto es positivo para perder kilos, puede acarrear un severo riesgo de desnutrición. Por esto, el paciente debe estar controlado periódicamente y consumir suplementos multivitamínicos.
El paciente se recupera rápidamente y al cabo de algunas semanas podrá volver a tener una alimentación normal. Deberá cuidarse del exceso de grasas, puesto que al eliminarse casi en su totalidad, vuelven a las heces aceitosas y podrían ocasionar desagradables incidentes.
A medida que el paciente baja de peso, debe continuar con los controles nutricionales y el apoyo psicológico para modificar los hábitos que lo condujeron a la obesidad mórbida. La cirugía no es una cura en sí, sino sólo una ayuda mientras el paciente aprende cómo enfrentarse con su enfermedad. Al cabo de dos años, el estómago recuperará su capacidad original y si el paciente no aprendió nuevos hábitos es posible que recupere el peso perdido.
